Tazón Austral 2011 vs Legionarios
Otra frustración, la cuarta consecutiva, pero con más dolor. Porque se tuvo una gran año y se perdió un partido imposible de perder. Porque si bien en la final del 2008 se tenía todo para ganar, se encontraron con un QB inspiradísimo que ganó el partido. En la del 2009 el equipo no llegaba tan bien y el resultado fue casi obvio. En la del 2010 se llegó de milagro, luego de un mal año el Ancla tuvo un partido extraordinario en playoffs y eliminó al gran candidato, pero en la final todo fue distinto. Pero en el 2011 todos sabían que iba a ser muy difícil para los Legionarios poder vulnerar la zona Jaba y así lo fue, hasta que un error en un despeje les abrió las puertas a algo que hasta ese momento era impensado.
El partido fue tal y cual se lo esperaba, o casi, porque nadie en el equipo pensó que la ofensiva podría llegar a tener la tarde más negra de su historia. Sin piernas para correr, sin manos para atrapar, sin ideas para variar y sin corazón para empujar.
Se perdió 6-0, nunca nadie en la historia perdió una final en la que solo concedió 6 puntos.
Ahora, más allá de los lamentos, solo queda hacer un profundo análisis para ver si en lo que se falló fue casualidad o causalidad.
Lo que definitivamente no puede volver a pasar son las actitudes de algunos jugadores a lo largo del año, los que le faltaron el respeto a todos sus compañeros, los que no se dedicaron a entrenar y mejorar, etc.
Es difícil hacer un análisis cuando la sangre todavía borbotea, es difícil no dejarse dominar por la broca de una nueva frustración, cuando se trabajó por el premio mayor.
Jabalíes fue el mejor equipo del año 2011, sin dudas, pero el campeón fue otro. Todo bien, pero a la naranja mecánica del ´74, me la paso por el culo.
Por el lado del ataque y con el retiro del QB, habrá que encontrar uno que quiera ser el mejor y tenga el tiempo y voluntad que la posición requiere. También habrá que encontrar un líder, no de palabra sino de hecho, alguien que tenga el carisma para transmitir al resto del equipo la seguridad que se espera de él, sea qb o no.
Habrá que replantearse el tema de los entrenamientos, ya que si el ataque requiere de tanta ciencia y tanta práctica como dicen, de nada servirá contar con alguien que falte a más del 50% de los mismos.
Potenciar lo bueno de este año será vital para el futuro. Hay que enfocar los cañones en la potencialidad (y por qué no presente) de los corredores Kritzer y Urrutía, más el buen año de Lettieri. También sería bueno sumar un par de WR.
En el Ancla la cosa pareciera ser más sencilla. Mantener la solidez de este año será el desafío, ya que la misma tuvo un año brillante.
Reforzar la línea de golpeo y encontrar un CB más seguro en el juego aéreo, son los puntos a trabajar.
Por el lado de los coachs, tendrán que encontrar o fabricar opciones para los jugadores que comenten infracciones estúpidas constantemente. Jugar con un tipo que regala 30 yardas por partido, es una carga tan incómoda como innecesaria.
Deberán perfeccionar sus tácticas y tener siempre un plan alternativo.
Si bien este año se dio un paso importante en la organización del equipo, todavía falta recorrer camino y cada uno, muy dentro suyo, tendrá que pensar que está dispuesto a sacrificar por el equipo o que no, pero avisarlo antes de que se arme un plan, para así saber, que lugar ocupará en el mismo.
Otro punto importante es sumar algún réferi al staff, ya que esa es una ventaja que evidentemente, en esta liga no se puede dar.
Por la cabeza de alguno deambulará la idea de saber si este equipo será capaz de volver a levantarse… y la respuesta no es otra que un contundente SI, porque por algo son Jabalíes.
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